Se representa al matrimonio formado por santa Cecilia y san Valeriano, a los que un pequeño ángel va a coronar con rosas y azucenas. Las figuras aparecen de pie, con posturas elegantes. Llevan ropajes coloridos y pocos atributos, tan sólo la palma del martirio, y santa Cecilia un libro que puede corresponder a los Evangelios. La escena se sitúa en el exterior, en un patio de forma cúbica. En el suelo del patio, donde se ha instalado a los tres santos, aparece arrodillada, a la izquierda, en actitud piadosa, una orante en tamaño pequeño.
Información tomada de la web del museo.